Casi seguro que piensas que las ensaladas, como las bicicletas, son para el verano. Pero nada más lejos de la realidad en ambos casos. El invierno es una buena época para preparar platos ligeros y muy sabrosos. La clave está en apostar por los productos de temporada, como las habas, alcachofas, escarola, berenjenas, brócoli y hacer ensaladas templadas.

Las ensaladas son un excelente acompañamiento para los potajes y guisos, además yo las utilizo como refuerzo, y me salvan de pensar en un segundo plato.

Ensaladas de escarolas y otras reinas del invierno

La escarola es un vegetal de invierno, que ya era muy apreciado por los egipcios, griegos y romanos por sus propiedades medicinales. Son parecidas a las lechugas, pero más rizadas y tienen un sabor ligeramente amargo ¡y es perfecta como desintoxicante en fechas de grandes comilonas!

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Una de las ensaladas que te proponemos con ella lleva granada y nueces, dos productos también de temporada. Su preparación es muy sencilla. Hay que lavar bien la escarola (suele tener bastante tierra) y echar los granos de granada y algunas nueces picada. Para la vinagreta te recomendamos mezclar vinagre de manzana, aceite y sal. Así de simple y de rica es esta ensalada.

También con escarola puedes hacer una ensalada templada. Para ello extiende las hojas, ya limpias en una bandeja plana, y échale por encima un sofrito de ajos, pimentón dulce, aceite y sal. Ya verás qué textura tan deliciosa le queda a las hojas con el calor del aceite. También puedes añadirle unos picatostes y huevo cocido cortado a rodajas.

Lo importante es que aproveches todas las posibilidades de los productos de temporada para preparar ensaladas muy saludables, variadas y deliciosas. Para ello también puedes aprovechar algunas sobras como pollo o carnes asadas, papas, arroz cocido, quinoa… Si además se trata de productos autóctonos y cercanos como las arvejas, el apio, los berros o canónigos, tanto mejor.

Ensalada de calabaza y remolacha con nueces y otras variedades

Tanto la calabaza, en cualquiera de sus variedades, como la remolacha son verduras típicas del invierno que combinan muy bien con frutos secos. Ya puedes encontrar remolacha cocida durante todo el año, pero te recomendamos que las compres de cercanía y temporada, así contribuirás a reducir plásticos y huella de carbono. Corta en cubos pequeños una rodaja ancha de calabaza y lo mismo con una o dos remolachas crudas. Ponlas a asar en el horno hasta que estén tiernas, más o menos es media hora a 200ºC. Cuando ya estén frías, mezclalas con una base de lechugas, nueces peladas y aliña al gusto con una vinagreta de mostaza y miel. También puedes ponerle queso cortado en cubitos.

Esta misma ensalada también la puedes preparar con berenjenas y calabacines asados. Por cierto ¿sabías que el calabacín está riquísimo crudo en ensalada? Recuerda que la alcachofa también es una de las verduras más ricas de la temporada, y la puedes adquirir frescas. Aprovecha para cocer sus corazones con aceite y limón y añadirlos a cualquier ensalada, o bien prepararlos en conserva y aprovecharlos el resto del año. 

En nuestra página encontrarás una lista de fruterías y comercios cercanos en los que te aconsejarán sobre estos y otros productos de temporada.