¡Bienvenidos a los días de Carnaval! Esta fue una de las grandes fiestas en la historia de la gastronomía en general. El Carnaval es una tradición pagana que la Iglesia Católica consentía, sólo porque era previa a la Cuaresma y la Semana Santa, que exigían nuevos rigores.

Así que este momento, el del Carnaval, se utilizaba como válvula de escape para una sociedad que ya veía próxima la primavera y quería salir de las penurias del invierno. Además estaba claro que ya había pasado la época de matanza, y es el momento de descolgar de los secaderos los salazones y embutidos.

Si no lo has intuido te contamos que Carnaval viene de carne, más en concreto de carne vali, o sea, que durante estas fechas se puede comer carne (quien así lo decida) si ser condenado al infierno por ello.

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Tradiciones culinarias carnavaleras

Muchos de estos principios por los que surge el Carnaval ya no tienen sentido hoy, porque tenemos acceso a la carne todo el año, y la Cuaresma no se guarda tanto como en otras épocas.  Así que la cocina tradicional de Carnaval se ha ido perdiendo, por lo menos la de guisos, aunque aún se conservan muchos dulces.

Entre las elaboraciones que resisten, encontramos el farcit de Lleida, o la botifarra d’ou, una butifarra blanca con huevo. En el sur, más concretamente en Cádiz se celebran eventos callejeros gastronómicos propios de estas fiestas como la ostionada o la erizada.

Y en cuestión de dulces Galicia, León y Asturias se llevan la palma. Los primeros con las filloas, un postre sencillo que se puede servir rellenas o espolvoreadas de azúcar, y que viene a representar al dios del sol. En León estás las tradicionales orejas, y en Asturias los casadielles.

Tortitas de calabaza, lo más dulce del Carnaval

Uno de los carnavales más afamado es el de Canarias y no podía faltar su plato característico: La tortitas canarias de calabaza. Te pasamos una receta típica, pero cada familia prepara su versión, alguna con o sin calabaza, con o sin plátano. Pero lo que no puede faltar ni en las más sencillas es un chorrito de miel canaria o azúcar.

Proceso para elaborar las tortitas:

  • Mezclar bien, en un cuenco un plátano maduro machacado, calabaza cocida, dos huevos y el azúcar. Las personas veganas pueden optar por no echarle huevo. Añadir semillas de anís y canela en polvo. Hay que mezclarlo todo hasta que quede una masa uniforme.
  • Después de le integra la ralladura de limón.
  • Poco a poco se le incorpora la leche. Los veganos pueden utilizar leche de soja u otra bebida vegetal. El sabor se disfraza un poco, pero está igual de buenas.
  • Por último, añadir harina de arroz, y una pizca de levadura.
  • Todo se vuelve a mezclar hasta conseguir una masa algo espesa que se fríe en la sartén con aceite de oliva. Hay que ir friendo pequeñas cantidades hasta que se doren por ambos lados.

Si quieres una opción más saludable puedes hacer las tortitas de calabaza como si fueran panqueques, para ello utiliza menos aceite y una sartén antiadherente.

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