Abrazar un árbol, o la arboterapia, es una de las experiencias más hermosas que se pueden tener. Sí, tal como lo oyes, y no es broma. Esta aparente ridiculez te ayudará a sentirte más cerca de la naturaleza, en conexión con la vida. Las propiedades vibratorias de los árboles y las plantas es lo que beneficia a nuestra salud, y no solo los espacios al abiertos en los que se encuentran.

Este gesto de abrazar a un árbol es tan antiguo como la historia, pero se podría decir que la primera vez que se vio abrazar árboles de manera pública fue en México en el año 2009, como parte de las actividades de celebración del Bicentenario del país. No confundas el impulso de abrazar un árbol, son el tradicional baño de bosque o shinrin yoku japonés. Este consiste en pasar tiempo en la naturaleza para mejorar la salud, pero no tiene porqué implicar el abrazo.

Distintos autores y culturas ancestrales ya mantenían que tanto las flores como los árboles tienen una radiación energética compatible con la del ser humano. Es decir, se puede usar la energía que las plantas nos dan para rellenar nuestro propio sistema.

Beneficios de abrazar un árbol

Los árboles, sin ni siquiera abrazarlos ya nos proporcionan el placer de su sombra y el sosiego, y tranquilidad del movimiento de sus hojas. Aparte de esto, si ya los abrazamos tendremos:

  • mejoras en nuestro estado de ánimo
  • nos pone contentos
  • tocar su corteza con la mano izquierda nos hace meditar
  • seremos más sensibles al cuidado del medio ambiente
  • se funciona mejor cognitiva y emocionalmente en entornos verdes
  • mayor creatividad

Los árboles tienen efectos beneficiosos sobre personas con enfermedades mentales, déficit de atención e hiperactividad (TDAH), depresión o los dolores de cabeza.

Y lo mejor de todo: es un beneficio mutuo, porque abrazar a un árbol es beneficioso para la naturaleza también.

¿Se puede hablar de arboterapia?

Si definimos la terapia como el tratamiento de una enfermedad o de cualquier otra disfunción, se puede entender que cualquier proceso que, sistemáticamente, ayude a lidiar con un problema bien sea psicológico o físico, puede considerarse una terapia. De esta manera sí hay una arboterapia, que se incluye en las balnoterapias, que busca ayudar a la gente mediante abrazos con esos seres tan maravillosos que son los árboles. Las balneoterapias son el conjunto de tratamientos que se hacen al aire libre para ayudar en la cura y prevención de enfermedades a través del contacto con elementos naturales, como el lodo y el agua de ríos limpios.

La arboterapia propugna como idea principal encontrar paz y armonía conviviendo con la naturaleza y los árboles. Está relacionada con la fitoterapia, que es el tratamiento curativo de algunas enfermedades mediante la administración de sustancias obtenidas de las plantas. En España fue el pedagogo Francisco Giner de los Rios, quien inició una corriente pedagógica enfocada a la naturaleza y los paisajes.

Además, hasta ahora, abrazar árboles ha sido gratis. Búscate uno amable, con el que te sientas identificado o identificada, ve conociéndole, sintiendo cómo respira y despídete cada día de él con un fuerte abrazo.